Entre los hechos más notables de la historia militar de Irún, figura la batalla de San Marcial. Esta batalla fue motivada por querer los franceses recuperar el castillo de Gazteluzar, que dominaba el paso de Behobia, y era la llave de la frontera por aquella parte, pues constituía el único lugar de tránsito, por donde los franceses podían introducir en Guipúzcoa artillería y por donde, también, los guipuzcoanos podían hacer incursiones a Francia. Los franceses deseaban volver a apoderarse del castillo de Behobia, porque además del daño que en el paso real de Francia para nuestra nación les causaba, se sentían rebajados por tener ellos a Fuenterrabía, y al ver que había vuelto al poder de los españoles ésta tan cercana fortaleza, guardada por tan poca gente. Para conseguir su objetivo, los franceses juntaron más de mil hombres de su nación y unos 3.500 alemanes.
Franceses y alemanes intentaron pasar a España en grandes barcas, con piezas gruesas de artillería, para batir el castillo, lo que no pudieron hacer por impedírselo los naturales del pueblo de Irún, que les hicieron retirar. Entonces los franceses y alemanes subieron a un lugarcillo de Francia , llamado Biriatu, y a media noche pudieron penetrar en Irún. Luego subieron al monte Aldabe, en donde quedaron los franceses, bajando os alemanes hasta acercarse al castillo; pero sin lograr su rendición.En lo alto del monte Aldabe fue donde los capitanes Azcue y Ambuloidi, que comandaban tropas del país, derrotaron a franceses y tudescos en la madrugada del día 30 de junio de 1522. En memoria de esta victoria, alcanzada el día de la festividad de San Marcial, se ha construido en lo alto del monte Aldabe, una ermita dedicada a este Santo. Los cabildos eclesiásticos y secular de Irún, hicieron voto de ir todos los años, procesionalmente, el día de San Marcial, desde la ciudad al santuario, acompañados de un escuadrón de mosqueteros. Es fiesta militar de música, soldados y ruido. El airoso vestido de cantinera consiste en pantalón bombacho y falda corta plisada, de franela o piqué blanco, con franja de terciopelo negro; de terciopelo negro con galón dorado es también el corpiño; del mismo género e igual color, el delantal. El día de San Marcial las campañas de la iglesia parroquial repiquetean desde muy temprano; la Banda municipal de música toca la diana de Villarrobledo; el cornetín de órdenes toca la llamada y las compañías acuden, recibiendo las órdenes los capitanes.Uno de ellos se hace cargo de la bandera de la ciudad, que se halla en el Ayuntamiento. (Año 1996) En la procesión figuran el cabildo, el Ayuntamiento y las fuerzas del Alarde, haciendo éstas varias descargas en la Plaza de la República. Y todos formados se dirigen a la ermita de Santa Elena, en donde se depositan los estandartes y banderas y suben todos al monte.Ya en este lugar se dice la misa y una vez terminada ésta se forman grupos que almuerzan alegremente en la pradera. Se emprende luego el regreso y en la ermita de Santa Elena se forma nuevamente la procesión, dirigiéndose a la parroquia, se hace entrega de la bandera de la ciudad, en el Ayuntamiento, y después de efectuar nuevas descargas en la Plaza de Pi y Maigall, se inicia el desfile. Esta es, en resumen, la fiesta tradicional del “Alarde de San Marcial”, en la cual pone una brillante nota de color y alegría el entusiasmo de los iruneses y su cariño a las cosas pasadas. |
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